Apostamos por la Economía circular en Puertollano

Avanzar hacia una economía circular es una prioridad para Repsol. Se trata de un modelo de producción y consumo basado en el principio de “cerrar el ciclo de vida” de los productos, gestionando de forma integral los recursos naturales, los procesos y los residuos generados de la actividad.

Bosque visto desde arriba

Aprovechamos al máximo los recursos de los que disponemos alargando el ciclo de vida de los productos.

Gestión del agua en la refinería de Puertollano

Recuperación de aguas y utilización de COcomo materia prima

Desde Repsol estamos impulsando una estrategia de economía circular que busca  la eficiencia operativa, la reducción del impacto ambiental, la anticipación a la regulación y la búsqueda de fuentes alternativas competitivas. Apostamos por sustituir la economía lineal basada en producir, consumir y tirar, por una economía circular en la que se reincorporan al proceso productivo una y otra vez los materiales que contienen los residuos, para la producción de nuevos productos o materias primas.

En el Complejo Industrial de Puertollano  estamos trabajando en varios proyectos de economía circular, y los hemos incluido en los compromisos de nuestro Plan de Sostenibilidad 2019.

  • Proyecto Zero Pellets: Con este programa  nos comprometemos a reducir la llegada al medio de granza o pellets, las pequeñas porciones de material aglomerado. 
  • CO2 como materia prima: Tenemos en marcha varios proyectos de utilización de CO2 como materia prima para la producción de materiales poliméricos más sostenibles, en fase exploratoria. En el caso de los polioles, precursores del poliuretano, hemos llegado a fabricar en laboratorio una espuma con poliol con un 20% de CO2 fabricado en una planta piloto. Además, tenemos otros productos en desarrollo para aplicaciones fundamentalmente de embalaje y empaquetado que consumen CO2 como materia prima, orientados a la producción de materiales biodegradables.
  • Procesamiento de corrientes de pirólisis de plásticos: En el Complejo Industrial de Puertollano hemos alcanzado un acuerdo comercial con una empresa para suministro de producto de pirólisis de plástico. Con este acuerdos nos anticipamos al cumplimiento de la legislación, principalmente a nivel de la UE (Directiva de residuos). También supone una reducción de la huella ambiental de nuestros productos y una utilización de un recurso local, diversificando los orígenes de nuestras materias primas.
  • Reciclex: Enfocado hacia la comercialización de poliolefinas que incorporan un porcentaje de producto reciclado. Este proyecto implica acuerdos con distintos miembros de la cadena de valor para garantizar el suministro de materiales homogéneos.
  • Recuperación de lodos biológicos de la planta TAR en la unidad de coquer: Incorporamos al proceso productivo, en la planta de coquer,  los  lodos biológicos y fisicoquímicos que salen de la planta de Tratamiento de Aguas Residuales (TAR). Supone una reducción de residuos y genera  ahorro de costes de tratamiento y gestión de residuos.
  • Recuperación de agua. Incorporamos aguas que salen de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (TAR) en las torres de refrigeración y aguas tratadas en la planta de tratamiento de aguas ácidas en los desoladores de la unidades de crudo.  Supone una reducción en los consumos de agua de la instalación. 
Grráfico economía circular

Desde Repsol pusimos en  marcha en 2017 nuestra Estrategia de Economía Circular, para diseñar los productos de forma sostenible, alargar su vida útil, reducir los residuos y ahorrar en materiales y energía.  Esta estrategia transversal ya supera las 120 iniciativas. Promoviendo un cambio progresivo que integre esta visión circular en los modelos de negocio, Repsol espera ahorrar en costes, obtener nuevos ingresos con productos o servicios y un mejor desempeño ambiental de la compañía y de sus clientes.

Repsol es uno de los firmantes del 'Pacto por una economía circular: el compromiso de los agentes económicos y sociales 2018-2020', por el que empresas, administraciones y entidades sociales españolas se comprometen con el fomento de esta nueva concepción de la vida económica, que favorece productos más fácilmente reparables, el consumo responsable, la digitalización o la transparencia sobre la duración y la eficiencia energética de bienes y servicios.